06.25.08
Sigur Rós en Guadalajara, el mejor concierto
Desde que me enteré que Sigur Rós vendría a México, no me quedó la menor duda de que tenía que estar ahí. Originalmente se tenían contempladas 3 fechas en Guadalajara, Tepozotlán y Tijuana.
En vista de que la fecha en Tepozotlán era parte del Festival Colmena y Tijuana nos quedaba realmente lejos, decidimos que el mejor lugar no sólo por la distancia, sino porque solamente iba a estar Sigur Rós (sin tener que chutarnos a Natalia Lafourcade, por ejemplo) era Guadalajara.
Así intentamos comprar los boletos para el concierto. Debo de decir que han sido unos de los boletos más sufridos, pues Smarticket –la compañía encargada de venderlos– creó una horrible telaraña para poder tener acceso a ellos. Para empezar, si los querías comprar por internet, tu tarjeta tenía que ser HSBC y claro, ya saben, tener que llevar al titular de la tarjeta dos horas antes del evento, para recojerlos. Al intentar comprarlos por teléfono salió la misma, sólo se podía con esa tarjeta, nada de giros postales ni depósitos bancarios y apesar de tener sedes en otros estados, únicamente se vendian en las de Guadalajara (y sólo en dos, por lo que he leído). Estábamos desesperados, la única forma de que personas que no vivíamos en Guadalajara fuéramos era conseguir un titular con la tarjeta que pedían o conocer a alguien que viviera en Guadalajara y nos comprara los boletos.
Afortunadamente, logramos lo último y un alma caritativa nos compró los boletos que recogimos horas antes del concierto.
Al llegar a la calle 2, en donde está la “Carpa Agora” que es donde se llevaría a cabo el concierto, nos empezamos a dar cuenta de la mala organización. Había, mínimo, tres filas: una en el interior del lugar que se alargaba hasta salir a la calle y convertirse en una bola de gente amontonada; otra que bajaba de un puente peatonal; y una más que parecía empezar en la bola de gente y terminar en las taquillas. Preguntando a los que, como nosotros estaban confundidos, nos enteramos que las colas eran para ¡recoger los boletos en taquilla! Los que teniamos boleto nos debíamos formar en la primer fila, pero habia tanta gente amontonada que no se podia pasar. Nunca apareció alguien a dar indicaciones y si lo vemos fríamente pudo suceder un accidente, ya que la gente se empezó a conglomerar y a empujarse para entrar
Nos revisaron muy someramente en la entrada. Y por fin nos encontramos a algunos metros del escenario.
La Carpa Agora es una enorme plancha de concreto, en donde esperamos por cerca de 2 horas a que se iniciara el espectáculo. Así, y apesar de que el boleto decia 8:00 pm, Ellenor subió al escenario para abrir el concierto a las 9:30 aproximadamente. Este grupo integrado por una chica al violín (Abigail Vázquez), un chico en la Mac (Sibelius) y otro en los coros (Uriel Villalobos), originarios de Jalisco, tocan entre experimental y ambient. Si bien al principio fue interesante, después de las primeras dos canciones, todo nos sonó igual y la gente se empezó a impacientar. Afortunadamente (para nosotros, claro) al ser un grupo muy nuevo, sólo permanecieron alrededor de 30 minutos en el escenario. Después, a esperar de nuevo.
Los pies empezaban a matarnos, cuando sucedió. Las luces se apagaron, la gente comenzó a gritar y a aplaudir, todo el cansacio y el estress acumulados al fin se disipaba en un gran y colectivo grito, a las 10:20 pm, Sigur Rós por fin pisaba el escenario.
A los primeros acordes de “Svefn-g-englar”, el mundo ó La música lo envolvió todo en un papel celofán de luces azules y rojas y transpasó fronteras del lenguaje, cuando los 3,700 asistentes, “coreaban” la canción. La voz de Jonsi más potente y clara que en cualquiera de sus discos nos transportaba a Islandia. Los pies se desconectaron del cerebro, la música es curativa. Le siguó “Vaka (untitled 1)” y “Glosolí”, ambas rolas entrañables para todos los seguidores de Sigur Rós. Luego tocaron su nuevo sencillo “Gobbledigook” (el cual puedes descargar legalmente de su sitio) y me sorprendió bastante que este nuevo tema, que cuando lo bajé a mi pc me sonaba tan “feliz” y distinto a lo que Sigur hace, pudiera tener tanta magia en vivo, es un tema realmente poderoso y logró una empatía total con el público que se desgañito coreando el “la, la, la, la” (y es que eso sí lo podiamos pronunciar perfectamente).
En vivo, Sigur Rós no son solamente sus cuatro integrantes, sino que las chicas de Amiina (que son un grupo por sí mismas) enfundadas en sus leves vestidos rosa pastel y negro, acompañaron maravillosamente con sus violines, chelos y teclados. Así como todo un ensamble de instrumentos de viento, los cuales tuvieron el detalle de desfilar frente al escenario al final de “Sé Lest”, con uno de sus miembros usando un sombrero de mariachi, lo que por supuesto, volvío loco al público.
Conforme avanzaba la noche pudimos constatar que Sigur Rós no sé ha escuchado realmente hasta que lo haces en vivo, ya que tienen una fuerza que se oculta en sus cds, en palabras llanas “sigur rockea” y lo hacen duro, Jonsí rompió su arco en “Popplagið” debido a la violencia y pasión imprimida a está, la canción con la que cerraban el espectáculo.
Pero los mexicanos no rompimos la tradición de gritar “otra, otra, otra”, a lo que SR respondió con All right, que en palabras de Jonsi, “no habia sido tocada antes”. Todos enmudecimos y nos dejamos llevar por la música. El paraiso duró 2 horas y se terminó con una cascada de aplausos ininterrumpidos al grupo y músicos que agradecían teatralmente en el escenario. Esté es el set-list.
- Svefn-g-englar
- Vaka
- Glósóli
- Gobbledigook *
- Inní mér syngur vitleysingur *
- Festival *
- Hoppipolla
- Með blóðnasir
- Fljótavík *
- Sé Lest
- Olsen Olsen
- Við spilum endalaust *
- Háfssól
- Heysátan
- Popplagið
Fuimos muy afortunados de disfrutar el único concierto completo que dio Sigur Rós en nuestro país, ya que el de Tepozotlán se vio truncado por una fuerte migrañana que afecto a Orri y el de Tijuana se canceló. A excepción de la organización del evento, el resto fue una de las mejores experiencias de mi vida.
Tambien, les recomiendo que lean el Management Tour Blog, en donde John Best, manager de Sigur Rós, cuenta qué hubo detrás de bambalinas en esta primera visita a nuestro país, así como la verdadera situación de salud de Orri (baterista) del grupo y los sinsabores de nuestra burocracia. Con todo esto, esperamos que vuelvan






fotos: Elizabeth Villeda
