Lo que el tiempo se llevó

Suponer que la nostalgia es un acceso más que eficaz a un gran público es un acierto. A pesar de ello, establecer un tono adecuado para que la sensación perdure, requiere de un conocimiento basto en el tema y no solo eso; se requiere una gran sensibilidad para expresar la añoranza por lo vetusto y lo ajeno.

stranger-things-on-netflix
Un verano entre amigos, con la simple preocupación de terminar un juego de rol entre cajas de pizza y humores pubertos puede ser suficiente pretexto para contar una historia; pero si le agregamos una misteriosa desaparición, una aún más misteriosa aparición y un laboratorio secreto, ya está más que sazonado este producto.

Nerflix explora con Stranger Things una línea argumental plagada de referencias muy evidentes, y algunas bastante sutiles, lo que le permite congraciarse tanto con el espectador experimentado como con el incauto televidente sin demasiado contexto.

Esta propuesta, que parece surgir de un punto convergente de Stand By Me y Twin Peaks, goza de un ritmo bien logrado, con un reparto entrañable, y un par de momentos que nos quedan fijos en la mente.

Mención aparte merecen el montaje y la música, pilares sobre los cuales, Stranger Things da un paso para convertirse en una serie de culto, además del gran éxito que ya significa para Netflix.

Su atmósfera mística y envolvente, su argumento simple y funcional y esos grandes valores de producción la vuelven una asignatura pendiente para cinéfilos, cinéfagos y lectores de King, Hill o Gaiman.

8 capítulos que transpiran misterio, fantasía, simpleza y elegancia. Qué extraño que una cosa tan vista pueda sentarnos tan bien.

About Adrián Ibelles