Walk Like An Egyptian

Como ocurrió en su momento con el Western, los musicales y el cine de ficheras, el género cinematográfico más reiterativo en lo que va de la década es el de los superhéroes, que vienen en cualquier presentación (comedia, drama, acción) y tamaño (de los 108 min. de Deadpool, a los 151 min. de Batman v Superman).

Xmen

Lo cierto es que se ha convertido en el método más efectivo de arrasar con la taquilla. Pero a estas alturas, la inagotable presencia de estas películas producidas por Warner, Disney y 20th Century Fox, se vuelve ya desesperante y nociva.

Nuevamente dirigida por Bryan Singer, X-Men Apocalypse es protagonizada por James McAvoy (Charles Xavier), Michael Fassbender (Erik Lensherr/Magnet), Jennifer Lawrence (Raven/Mystique), Nicholas Hoult (Hank McCoy / Beast) y Oscar Isaac (Apocalypse).

El guión, es un compendio de aliteraciones escritas a 8 manos, por Simon Kinberg (X-men The Last Stand, Fantastic Four), Michael Dougherty, Dan Harris (Superman Returns, X-men 2), y el mismo Bryan Singer (X-Men, X-Men First Class).

Quizás lo que más llega a sorprender en este film es la cantidad de personas involucradas en cada proceso, lo que habla de un enorme despliegue de talentos, que desgraciadamente, fueron desperdiciados.

El film arranca en Egipto con la introducción de En Sabah Nur, el primer mutante de la historia, quien posee diversas habilidades adquiridas de otros mutantes, hasta que es enfrentado y derrotado por un grupo de detractores humanos. Este preámbulo, sirve para advertirnos sobre el peligro inminente al que se deberán enfrentar Charles Xavier y sus pupilos, Beast, Havoc y una autoexiliada Mystyque.

A medida que la trama avanza, o intenta avanzar, descubrimos que la tensión entre mutantes y humanos sigue amenazando a estos primeros, algo que a En Sabah Nur le parece ofensivo, por lo que inicia su misión de juntar a sus 4 acólitos que le protegerán y ayudarán a destruir el mundo y construir uno mejor, sólo para los más fuertes–con una desfasada musicalización de The Four Horsemen de Metallica-.

Entre visuales apabullantes y bastante burdos, diálogos inefectivos y una gran cantidad de introducciones a los personajes, X-Men Apocalypse pierde la continuidad que se había logrado con First Class y Days of Future Past, al repetir muchas de las situaciones que habíamos visto en estas y otras películas de la franquicia y que se han vuelto clichés. Sin embargo, destaca el vacío que existe en la historia, la ausencia de un compromiso real de los personajes con sus motivaciones, que son abandonadas y reintegradas a sus ideologías, como si de sus trajes nuevos de superhéroe se tratara.

Es desmoralizante ver a Magneto vulnerable, confundido y después simplemente en automático, sin una verdadera convicción, mostrando una ausencia absoluta de aquella determinación y voluntad que en sus otras encarnaciones profesó. Mystique es insufrible en su papel de heroína de las masas y estandarte de los mutantes (casi como una Virgen de Guadalupe azulada), y tampoco parece muy segura de su papel en esta disputa. Finalmente Oscar Isaac es una encarnación de Apocalypse digna del Hulk de Lou Ferrigno, con un excesivo y caricaturesco maquillaje que poco acierta a provocar miedo, respeto u otra cosa que no sea risa.

Poco entendieron los guionistas sobre los lazos que existen entre sus propios personajes, y si a esto le sumamos un forzado Fan Service y una pésima dirección de Singer para dignificar los sacrificios y las pérdidas, lo que tenemos es sentimentalismo insustancial y barato (metafóricamente).

La inclusión de Sophie Turner (Jean Grey), Kodi Smit-McPhee (Kurt Wagner/Nightcrawler) y Tye Sheridan (Scott Summers) aportan cierta frescura, pero no logran rescatarnos a tiempo del tedio que nos deja ver ciudades destruidas, peleas repetitivas y palabras huecas.

Solo opacada por lo desagradable que es X-Men The Last Stand, esta entrega hace poca justicia a los actores y actrices que participan en ella; evidente es que a la dupla Singer/Kinberg le falló la experiencia y desperdiciaron momentos interesantes de su película, dejándonos sin ganas de ver pronto otra cosa que venga firmada por ellos.

Si se tienen que ir al acabar la película está bien, no se pierden de mucho en la escena post créditos.

Sigan en sintonía.
@Adrian_Ibelles

About Adrián Ibelles