Apuntes sobre el contrabajo

contrabajo

Hola, soy contrabajista de profesión, un instrumento de 1.90 elaborado en madera, el cual resulta difícil de cargar, pero se convierte en un compañero fiel y ronco, un poco olvidadizo, viejo, loco…

Mi abuelita, que me llevó de niño a los conciertos, me hizo darme cuenta de que esos pobres señores tocaban un instrumento estando de pie, yo les veía la cara un poco rara, como de sufrimiento y era complicado encontrar el sonido que emitían, era como presenciar el que un elefante se quede ronco.

13006538_10206105323208400_1996235585988800263_nDespués me di cuenta de qué era lo que provocaba ese rechinido de panza, esa pedrada profunda y que hacía que se movieran las cabezas o que los pies marcaban el ritmo al son de cada arcada.

Una vez los fui a saludar al final del concierto, les vi una cara poco humana, sus ojos eran como de león, supe que quería cargar ese mueble.
A veces despierto en la madrugada y está ahí cuidándome, eterno vigilante con su corazón de pino, sus piernas de ébano, con la coraza de su tapa rayada por el tiempo, ¿de qué país vienes? ¿Cuándo cruzaste el mar? Me piden que me acerque relajado a ti, pero ¿cómo? Si tus libras de fuerza en cada cuerda te hacen invencible.

Las cosas que te dice Beethoven son las mismas que dice Miles Davis que puedes hacer, las mismas de The Cure y que David Bowie te dictaron al oído. Gigante sin memoria, no olvides que estás hecho para soñar en grave y sostener, incluso, la armonía más caprichosa. No sabemos qué eres, en algunos países eres masculino y femenino en otros. Las bromas y los memes más crueles de instrumentos están sobre tus espaldas.

Te quiero contrabajo, padre y madre. Tango y rock, no me desampares, ni de noche, ni de día.

About David Barreragar