Ticktockman, música retadora pero pegajosa

Ticktockman es una banda de Seattle formada por Andy Lum, guitarra; Ryan Van Wieringen, voz; Brock Lowry, batería; Phil Sells, bajo, y Morgan “Boon” Bruner, guitarra, y acaba de lanzar su álbum debut. En entrevista, Andy  nos platica sobre el grupo y el contenido de este material.

¿Cómo nace este proyecto?
Ticktockman comenzó en 2009. Ryan y yo estábamos tocando en unas cuantas bandas juntos, y entablamos una amistad a través de nuestros gustos musicales similares. Escribimos 5 canciones juntos y grabamos un EP. Sabíamos que queríamos ser ruidosos y progresivos, ha sido realmente increíble el vernos crecer como colaboradores a través del lanzamiento de nuestro álbum este año y el próximo EP que lanzaremos al final del verano.

¿Cómo es la voz de esta banda? ¿Qué abarca su propuesta?
Queremos traer algo de rock and roll de nuevo a Seattle.

¿Por qué elegir temas como la paranoia o la depresión para un primer disco?
La paranoia es un gran tema en nuestra música, y en el manejo de la paranoia creo que la depresión es añadida, pero no necesariamente un tema. Nuestras canciones son inspiradas por nuestras teorías futuristas, eventos actuales, películas, videojuegos, cualquier cosa que cause a nuestras imaginaciones el correr libres. La tecnología progresando exponencialmente, escándalos gubernamentales, fraude, colapso económico; esos son los temas que encuentran su camino hasta nuestra música y que creo que inspiran nuestro sonido agresivo/apocalíptico.

Ticktockman es un dictador que buscar uniformar a la sociedad, ¿cómo se relaciona este personaje con su concepto musical?
Está de acuerdo con nuestro mensaje, no queremos ser uniformados por nuestra escena musical, nuestro gobierno, nada. Estamos tomando algo así como la postura de “la voz más fuerte gana”.

Música retadora, pero pegajosa, ¿cómo logran esto?
Me da gusto que eso se logre, porque ésa fue una de las metas cuando comenzamos la banda. Crecimos escuchando otras bandas más “duras” como The Blood Brothers y The Mars Volta, quienes escriben música retadora con una capa pop por debajo. Toma mucho tiempo para que la gente lo identifique, pero creo que es nuestra obsesión con los riffs y nuestro enfoque en la melodía lo que nos ayuda a lograr esa vibra. En el futuro vamos a ir más hacia el espacio, pero en el sentido de mezclar nuestras largas y progresivas formas de escribir con algunas canciones más cortas y tal vez basadas electrónicamente.

En el ámbito musical, ¿qué les resulta frustrante?
Todo. Encontrar gente que apoya y cree en tu arte, presentar un concierto, encontrar amigos verdaderos dentro de la industria, encontrar bandas que disfrutemos escuchar, toda esa búsqueda es frustrante. Tratamos de no enfocarnos en estas cosas, pero no estoy preocupado por admitir que rápidamente pueden convertirte en un músico amargado. Estamos encontrando lo positivo en todo lo que hacemos, todo lo negativo se desvanece en el momento en el que te subes al escenario.

¿Cómo ven la escena musical de hoy en día?
Seattle es realmente difícil para una banda como nosotros. Amamos el resaltar en la “escena musical”, o como quieran llamarla, pero a veces es difícil encontrar bandas que quisieran tocar con nosotros. El Indie folk y la electrónica son muy aceptados aquí, así que tocamos en muchos conciertos con secuencias raras. Hay muchas nuevas bandas increíbles y ruidosas que sigo encontrando por debajo de todo lo convencional, así que eso me emociona por los conciertos que habrá este año en Seattle. Hemos puesto mucho esfuerzo en hacer nuestro espectáculo en vivo tan poderoso como sea posible, y creo que la gente estará de entusiasmada con eso.

¿Qué los hace sentir vivos?
El agua de coco hace que me sienta feliz.

Platíquenme sobre su proceso creativo, ¿cómo nace su álbum debut?
Después de que terminamos el EP en 2009, Ryan y yo armamos una banda (Morgan, Phil, and Brock) para que pudiéramos empezar a tocar conciertos en vivo e involucrar más personas para el álbum completo. Realmente me gusta nuestro proceso creativo, lo amo en realidad. La mayor parte de nuestras canciones se escriben en un formato de dúo, donde en verdad puedo tocar los tambores y Ryan toca la guitarra. Juntamos nuestras ideas y las acomodamos y luego adecuamos los últimos detalles con el resto de los miembros de la banda. Tiene esa sensación al estilo White Stripes cuando escribimos nuestras canciones juntos, y cuando vamos a grabar y las capas comienzan a acumularse, las canciones tienen una actitud punk/garage por debajo de todo.

Si pudieran definirse en una sola palabra, ¿cuál sería?
Peligrosos.

Ticktockman, challenging but catchy music

Ticktockman is a band from Seattle formed by Andy Lum, guitar, and Ryan Van Wieringen, voice; Lowry Brock, drummer, Phil Sells, bass, and Morgan “Boon” Bruner, guitar, and just released their debut album. In an interview, Andy talks about the group and the content of this material.

How was this project born?
Ticktockman started 2009. Ryan and I were playing in a couple bands together and we found friendship through our similar tastes in music. We wrote 5 songs together and recorded an EP. We knew we wanted to be loud and progressive, it’s been really amazing to watch us grow as collaborators through the release of our full length this year and the upcoming EP we’ll release at the end of the summer.

What kind of voice does your band have? What is your message?
We want to bring some rock and roll back to Seattle.

Why did you choose themes such as paranoia and depression for your first album?
Paranoia is a big theme in our music, and in dealing with that paranoia I think depression is addressed, but not necessarily a theme. Our songs our inspired by futurist theories, current events, movies, video games, anything that causes our imaginations to run wild. Technology progressing exponentially, government scandal, fraud, economic collapse; these are themes that find our way into our music and I think inspire our aggressive/apocalyptic sound.

The Ticktockman is a dictator who wishes to homogenize society. How does this character relate to your musical concept?
It’s in line with our message, we don’t want to feel homogenized by our music scene, our government, anything. We’re sort of taking the “loudest voice wins” approach.

Your music is challenging, yet catchy. How did you achieve that?
I’m glad that’s coming across, because that was one of our goals we started the band. We grew up listening to harder bands like The Blood Brothers and The Mars Volta that write challenging music that still has that pop layer beneath it. It takes longer for people to catch onto it, but I think it’s our obsession with riffs and our focus on melody that helps us achieve that vibe. In the future we’re going to go spacier, but mix up our long progressive writing styles with some shorter and perhaps more electronically based songs.

Within the musical sphere, what would you say you find frustrating?
Everything. Finding people to support and believe in your art, booking shows, finding real friends within the industry, finding bands you enjoy listening to – everything is frustrating. We try not to focus on these things, but I’m not afraid to admit that you can very quickly become a bitter musician. We’re finding positive light in everything we do – all the negatives fade the second you step on stage.

What do you think of the music scene right now?
Seattle is really tough for a band like us. We love standing out in the “scene”, or whatever you want to call it, but sometimes it’s tough to find bands that would WANT to play with us. Indie folk and electronic are huge here, so we play a lot of awkward lineups. There are awesome new loud bands I keep finding beneath the woodwork so it gets me really excited for this year’s shows in Seattle. We’ve put a lot of time and effort into making our live show as powerful as possible, and I think people will get on board with that.

What makes you feel alive?
Coconut water really puts a bounce in my step.

Talk to me about your creative process. How was your debut album born?
After we finished the EP in 2009, Ryan and I put together a band (Morgan, Phil, and Brock) so we could start playing live shows and involve more minds for the full length. I really like our creative process, I love it actually. Most of our songs are written in duo format, where I actually play drums and Ryan plays guitar. We jam out ideas and piece them together and then work the rest out with the other band members. It has this White Stripes vibe when we’re writing songs together, and when we go into record and the layers start to pile up – the songs have this punk/garage attitude underneath it all.

If you could define yourselves in one word, what would it be?
Dangerous.

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