Avant-Folk, creatividad sonora con textura electroacústica

Avant-Folk combina instrumentos de cuerda y eléctricos con percusiones, para experimentar y fomentar la creatividad a través del sonido. Sus raíces se encuentran en estilos musicales tanto contemporáneos como tradicionales, que forman parte de la trayectoria de cada integrante del grupo, el cual está formado por Eblen Macari en la guitarra acústica y la jarana jarocha; Mauricio Sotelo, en el chapman stick y la guitarra acústica de 12 cuerdas, y Kabalán Macari, quien está a cargo del cajón peruano, la darbuka y el pandero jarocho.

Mauricio Sotelo, integrante también de Cabezas de Cera, nos habla de este nuevo proyecto que estrena su primer disco homónimo.

¿Cómo nace Avant-Folk?
Yo conocí la música de Eblen Macari en Radio UNAM, hace ya mucho tiempo, y me gustó su forma de tocar, cómo abría los espacios entre los acordes. Una vez fue a presentar un disco al Museo Nacional de Culturas Populares, donde yo trabajaba como ingeniero de sonido, platicamos y yo me imaginaba sonando en la música que él hacía. Le propuse tocar algo juntos. Pasaron un par de años más y pudimos concretarlo, hicimos unas escenas de improvisación, dijimos ‘suena bien, se podría hacer algo interesante’. Empezamos a trabajar primero como dueto, montando piezas que él ya tenía armadas y yo haciendo piezas con el stick y la guitarra de doce cuerdas, y fue hasta este 2011 que pudimos editar el disco. Invitamos al hijo de Eblen, que toca las percusiones, y se adhirió de manera natural. Ahora trabajamos como trío.

¿Son las cuerdas una musa?
No es tanto como una musa, es como un vehículo para tratar de expresar algo que nos haga sentir felices. El rollo de tocar con Eblen o compartir la música es un acto de comunión y cada uno aporta su propia experiencia, en ese sentido la magia se hace cuando tocamos todo juntos. La musa está en todas partes.

La textura sonora en este proyecto, ¿cómo la defines?
Es una textura electroacústica, no hay restricción en cuanto a las sonoridades, si bien las cuerdas son como la fuente, el origen, el percutir la cuerda -en el caso del stick-, eso se transforma en sonidos que, a través de los procesos electrónicos, pueden derivar en muchas cosas y, más bien, lo vamos buscando a partir de lo que la propia pieza nos pide. Y tratando de que sean los sonidos los que nos guíen hacia dónde va la música.

Para ti, ¿qué es la música?
Es el desfogue, la forma en como tú te cosechas. Es algo que he aprendido a llevar conmigo, todos tenemos una musicalidad y la podemos desarrollar de muchas maneras, no nada más al ejecutarla, sino al escucharla. Y es justo en ese ámbito del escuchar música que últimamente lo disfruto mucho y a la hora de hacer mi música puedo tener más claro lo quiero o cómo pasar la música que escucho en mi mente al instrumento, mi acción de construir la música.

La música instrumental puede resultar un género complicado, ¿cómo hacerlo atractivo?
Primero tiene que ser atractivo para nosotros, decirnos algo. No tener una voz o una letra específica invita al escucha a dar su propia versión de las cosas. En nuestro caso, tratamos de ser claros en las estructuras que manejamos, si bien no hay una voz guía, sí hay una voz líder en cuanto a las partes: armonía, melodía, percusiones, la forma en cómo se fusionan. Son temas los que estamos haciendo y exige al escucha atención, entre más atención le ponga más lo puede entender. Todos somos capaces de disfrutar la música, nuestro trabajo es hacerlo lo mejor posible.

Tras una larga formación en Cabezas de Cera, ¿qué tan complicado resulta darle frescura a Avant-Folk, hacerlo diferente?
Es diferente desde el punto de vista de que son otras personas. Trato de desarrollar mi propio lenguaje, que ha resultado a partir de los años. Pero el simple hecho de que te encuentres con otro músico te da una apertura a tocar lo que nunca has tocado. La idea es cómo te puedes incrustar en cualquier tipo de proyecto y seguir siendo tu mismo. Yo he tratado de aprender de Eblen, de amoldarme a cómo él imagina la música, y él de igual manera, cuando montamos temas míos, es la misma forma de trabajo. Eso nos complementa como individuos y hace que podamos generar una música en conjunto.

About Leticia Zwittag

Comunicóloga, escritora, excolaboradora de La Mosca en la Pared, fotógrafa. Fanática de NIN, fiel lectora de Ray Loriga y Frédéric Beigbeder. Ama los gatos y los alfajores.