El libro de las ilusiones. Paul Auster (2002)
Homenaje al cine mudo, al filme de comedia, sencilla y enigmática en los ademanes que componen el rostro de bigote fino y sombrero de copa, Hector Mann, el héroe de la comedia para David Zimmer, profesor de literatura, se adentra al conflictivo espacio de la mente humana, le invade la culpa por la trágica muerte de su familia, está seguro él tuvo la culpa. Comedia, un trágico suceso a un pintoresco personaje. La razón de su héroe lo lleva a escribir una novela que terminó con un arma apuntado su rostro. El enigmático desaparecer en la historia compleja de Zimmer.
Me encuentro atrapado en los primeros párrafos que descubren la culpa, el ir moribundo por la vida y no esperar nada de ella, lo último que logras ahí terminó, a nadie más le importa, y sienes culpa por la muerte de otros, por ser necio y no dejar pasar el curso. Atrapado en la fría narración en donde quisiera estar ahogado en licor, humo de cigarro, recostado en un desgastado cuarto con un colchón amarillento flotando en drogas, esperando el absurdo llame a la puerta y todo cambie súbitamente. Correr hacia la respuesta. ¿Un arma en mi cabeza cambiaría todo?







