Loriga ya no nos quiere…
¿He olvidado algo?
“Ahora tengo dinero en el bolsillo. Ahora tengo una maleta con química suficiente para hacer mucho más. Ahora puedo vivir los días, uno tras otro, y olvidarlos, uno tras otro, para que no estorben. Ahora sé que mañana, pase lo que pase, no habrá pasado nada”.
Ray Loriga, seudónimo de Jorge Loriga Torrenova, nacido en Madrid en 1967, es escritor, guionista y director de cine, escribe en un futuro muy cercano, los primeros años del siglo XXI, TOKYO YA NO NOS QUIERE, en dónde un vendedor, uno de muchos, recorre el mundo ofreciendo el último milagro de la industria farmacológica: una droga capaz de borrar la memoria. Por desgracia, ese vendedor ha cometido el mayor error de su profesión: usar la droga que vende, y se ve obligado a vivir en un universo efímero en el que mucha gente parece conocerle, pero en el que él, misericordiosamente, no recuerda a nadie.
Y ya está. No hay más.
Escrita la novela para la forma y no para la trama. A lo largo de sus páginas no ocurre nada que nos hile unas historias con otras o que transporte a nuestro protagonista de un lugar a otro, el resultado de la fabulosa droga farmacéutica que nos hace olvidar todo lo que antes pasó. ¿La habrá tomado?, ¿no la habremos tomado? Un mundo en el que es posible conservar a una madre muerta dentro de un televisor o borrar de la faz de tu memoria tantas neuronas como pastillas ingeridas.







