Muere Richard Wright

Para muchas personas, Pink Floyd es una de esas entidades indescriptibles que se instalan en diferentes “lugares” de uno mismo. Sus canciones se reproducen en automático en la mente y se relacionan vívidamente con momentos que tienen el sabor de ese feeling que su música impregna. En la realidad, los músicos de estas grandes bandas no son más que seres extraños y lejanos que te dan algo, lo cual llega a ser muy tuyo y forma una especie de vínculo que hace que sientas una cercanía. No todos logran provocar eso. Por eso, algo se remueve dentro cuando sabes que uno de esos grandes genios musicales es alcanzado por la muerte. Y aunque suene a lugar común, no queda más que invocarlos una y otra vez recordando su invaluable legado.
Richard Wright no fue uno de los miembros más visibles de Pink Floyd, sin embargo, sus aportaciones fueron determinantes, por ejemplo: “The great gig in the sky”, del álbum Dark Side of the Moon.








Sorpresiva y trágica resultó la repentina muerte de Richard Wright, de quien no se sabía de su padecimiento de cáncer (mismo que, al parecer, no tardó mucho en quitarle la vida).
El caso es que con Richard Wright se va un legado enorme… más grande de lo que quizá él mismo se pudo haber imaginado. Richard Wright habló con lo que mejor sabía hacer: su música.
Es una pérdida lamentable, y lo es aun más, porque este trágico suceso termina de una vez con toda posibilidad de una reunión de Pink Floyd.
En dos años han partido dos de las piedras angulares en el sonido de Pink Floyd: Syd Barrett y ahora Rick Wright.
Hasta siempre, Rick Wright. Otro que deja este mundo para convertirse en un dios.
Para recordarlo:
Brain Damage/Eclipse
Echoes
The Great gig In The Sky
Dogs
High Hopes
Shine on your Crazy Diamond
Us and Them