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la visión nocturna de la música y las letras

MUSE, culto a los hoyos negros…

muse

La primera canción que escuché de Muse fue “Sing of absolution”, hace ya un par de años, un tema elegido al azar del disco Absolution, el cual llegó a mis manos recomendado por una amiga melómana, cuyo hobbie es buscar música rara. Los gustos de mi amiga son muy similares a los míos y es por eso que acepté escuchar a dicha banda sin preguntas ni protestas, sin embargo, cuando me dicen que un grupo es bueno, mi reacción primigenia es dudar, luego me concentro en las posibles asociaciones.

Aquel día me instalé en el sillón de la sala y me dispuse a escucharlos, sin ninguna referencia previa, no quise investigar nada sobre ellos para evitar caer en prejuicios. La voz y el ritmo de ciertos acordes irremediablemente me hicieron pensar en Radiohead, en ese sentimiento que invade el cuerpo y evoca ensoñaciones dulcemente tristes. Muse resulta un tanto similar en estilo, quizá con un toque si no más pop, sí menos crudo, aunque sin perder la intensidad, tanto musical como en el contenido de las letras.
Muse me atrapó porque siempre he sido una fanática de la música triste y oscura, más aún si va aunada a una letra poética e interesante (ya basta de cursilería y lugar común, ¡por favor!). Estos chicos tienen la peculiaridad de escribir bellas metáforas que adornan sus depresivas melodías, o tal vez viceversa.

De cómo es que se crea Muse

La mayoría de las agrupaciones tienen inicios similares: amigos con intereses en común que se unen para hacer música, y Muse no es la excepción. Los talentos que engalanan este proyecto, que nace a principios de los años noventa, son Matthew Bellamy, Dominic Howard y Chris Wolstenholme. Teignmouth, una ciudad al suroeste de Inglaterra, es donde Matthew conoce a Chris, siendo ambos inquietos púberes que a sus doce años ya estaban inmersos en la música.
Bellamy tocaba el piano y la guitarra, Chris pertenecía a una banda llamada Fixed Penalty, en la cual era baterista y Dominic, por su parte, tocaba la batería en un grupo llamado Gothic Plague, y es aquí que la semilla comienza a germinar: el guitarrista deja el grupo y Matthew es invitado a participar. Poco a poco, el resto de los integrantes abandona Gothic Plague, Howard y Bellamy invitan a Wolstenholme a tocar el bajo y cambian de momento el nombre a Rocket Baby Dolls, pero finalmente se deciden por Muse.

De banda de bar a grupo internacional
El más trillado golpe de suerte, como sucede siempre en estas historias de bandas famosas, le llega a Muse y el cuento se repite. Tras presentarse varias veces en bares y clubes, dentro de su ciudad, tocando neciamente su propia música y enfrentándose a la disminución de contratos, ya que como todos sabemos son los covers el principal ingreso de las bandas desconocidas, Dennis Smith, dueño del estudio Sawmills, los escucha y en 1997 les ofrece tiempo en estudio gratis.
¡Bang! el primer disparo cruza los aires, los buenos augurios crecen y al parecer todo empieza a colorearse de rosa. Los sueños y las esperanzas renacen. Muse graba sus primeros Eps: Muse y Muscle Museum y firma con Motor (Alemania), Naïve (Francia) y Mushroom (Inglaterra).
El primer disco de Muse es Showbiz, producido por Jonh Leckie, quien hubo trabajado con Pink Floyd y Radiohead (qué coincidencia…). Este materia sale a la venta en septiembre de 1999, primero en Francia y al mes siguiente en el resto del mundo. La fama les cae del cielo y casi los agarra dormidos, pues nadie sospechaba que las ventas superarían las 700,000 copias. Del disco se desprenden cinco sencillos: Uno, Cave, Muscle Museum, Sunburn y Unintended.
Atrás quedan los bares, Muse tiene consigo un disco exitoso y algunos lados B como: “Agitated”, “Minimum” y “Yes Please”, la internacionalización está a punto de ser tangible.

Muse se va a dar la vuelta… al mundo
Antes de Showbiz, Muse ya había viajado por el Reino Unido, Francia, Alemania y hasta por Estados Unidos, donde participaron en el festival de Woodstock ’99. En marzo y abril de 2000, luego de dar casi 100 conciertos por toda Europa, Muse vuelve a los Estados Unidos como teloneros ni más ni menos que de Red Hot Chili Peppers, no conformes con esto, a mediados de año van a Japón a dar dos conciertos. Para cuando el 2000 terminó, la banda ya había recorrido Australia, Irlanda, Finlandia, Noruega, Suecia y Dinamarca.

Descansar no está en los planes
Una vez terminada la gira, Muse entra a grabar Origin of Symmetry. En Showbiz el sonido de Muse resultaba complejo debido a la variedad de instrumentos. En este segundo disco la búsqueda estaba entorno a un sonido poderoso pero más allegado a la realidad. Dave Botrill trabajó con ellos en canciones como Plug in Baby, New Born, Darkshines y Bliss mientras que John Leckie se hizo cargo del resto. El disco se grabó en los estudios Ridge Farm, Real World, Sawmills y Abbey Road. El 18 de Junio de 2001 fue el día en que este segundo disco vio la luz pública. Las expectativas fueron superadas, más de 1.300.000 copias vendidas.

La rueda sigue girando
Muse nuevamente se va de gira y es hasta noviembre de 2002 que regresan al estudio. Graban acompañamientos y arreglos de cuerda algunas canciones con John Cornfield y Paul Reeve en los estudios Air. Pero es el productor Rich Costley quien entra de lleno al proyecto de este nuevo disco. Absolution sale a la venta el 22 de septiembre de 2003 y es prácticamente una nueva etapa para Muse, donde la madurez se hace presente al igual que las habilidades como instrumentistas. No obstante, nubes grises invaden el horizonte… Hasta ese año Muse había cosechado éxitos y su carrera crecía sin miramientos.
El 2004 llega cargado de sorpresas no muy buenas, Muse pierde ante The Darkness en los Brit Awards, los conciertos se rodean de una vibra extraña, ocurren varios accidentes y muere el padre de Dominic. La moral va a la baja y deciden tomarse un descanso. Pese a todo, Muse es reconocido como uno de los mejores grupos de rock en célebres festivales como el de Glastonbury.

La revelación
Su cuarto disco Black Holes and Revelations tardó tres años en cocinarse y aparecer en los escaparates de las tiendas. El 2006 puso fin a la paciente espera. Muse retoma el camino musical y sigue creando. Este disco sorprende, juega y destroza nuestros más íntimos sentimientos, un disco provocador, altivo, pero al mismo tiempo grácil, doliente. No sé si este material supere el gran acabado que logró Absolution… pero definitivamente no escucharlo es perderse de un experiencia que sólo Muse, con ese sonido que ha ido definiéndose tan profundamente a lo largo de su trayectoria, puede brindar… aunque todavía conserven ese toque muy a lo Radiohead en su interpretación.

¿Eres fanático o sólo te gustan un par de canciones?
Lo que nunca puede faltar en un artículo como este es la muy requerida discografía. Aquí se mide el grado de fanatismo de cualquier seguidor, para ser un buen fan, requisito es no sólo tener algunos temas, mucho menos descargar los mp3 vía Internet y de la piratería ni hablemos. Básico y necesario, para jactarse de ser todo un conocedor y escucha abstraído de Muse, es contar con la siguiente lista en la discoteca personal.

Partimos del más reciente:
Black Holes and Revelations (Julio, 2006)
Absolution (Septiembre, 2003)
Hullabaloo Soundtrack (Julio, 2002)
Disco 1: lados B grabados entre Marzo de 1999 y Octubre de 2001.
Disco 2: grabado en directo el 28 y 29 de Octubre de 2001 en Le Zenith de París.
Origin of Symmetry(Junio, 2001)
Showbiz (Septiembre, 1999)

*Artículo (con modificaciones más, modificaciones menos) publicado en La Mosca de abril, 2007.

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2 Comments

  1. pues sí señorita su artículo está dos dos, como dijeran por ahí, jajajajajaja… no es cierto, yo que soy apenas una iniciada aprecio mucho la información!

    besos

  2. jajajaja, por eso es que dejaré las letras y me pondré a tejer! jaajajajaja.

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